Protección de propiedad intelectual pagina Web

7 abril, 2014 | admin
  1. Los derechos de autor de las páginas web
  2. Inscripción registral de pagina Web
  3. Ocupación ilegítima de nombre de dominio Web
  4. La ciberocupación de dominios
  5. Uso abusivo o especulativo de dominio
derechos autor pagina web

Los Derechos de Autor de las páginas Web

Los derecho de autor de página Web, se encuentran protegidos al igual que sucede con los programa de ordenador, por la Ley de Propiedad Intelectual, (Real Decreto Legislativo 1/1996, de 12 de abril, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Propiedad Intelectual), siendo considerado el programa de ordenador, que también puede derivarse a una página Web, como toda secuencia de instrucciones o indicaciones destinadas a ser utilizadas, directa o indirectamente, en un sistema informático para realizar una función o una tarea o para obtener un resultado determinado, cualquiera que fuere su forma de expresión y fijación.

A los mismos efectos, la expresión programas de ordenador comprenderá también su documentación preparatoria. La documentación técnica y los manuales de uso de un programa gozarán de la misma protección que este Título dispensa a los programas de ordenador.

El programa de ordenador será protegido únicamente si fuese original, en el sentido de ser una creación intelectual propia de su autor.

La protección prevista en la Ley se aplicará a cualquier forma de expresión de un programa de ordenador. Asimismo, esta protección se extiende a cualesquiera versiones sucesivas del programa así como a los programas derivados, salvo aquellas creadas con el fin de ocasionar efectos nocivos a un sistema informático.

Cuando los programas de ordenador formen parte de una patente o un modelo de utilidad gozarán, sin perjuicio de lo dispuesto en la Ley, de la protección que pudiera corresponderles por aplicación del régimen jurídico de la propiedad industrial.

No estarán protegidos mediante los derechos de autor con arreglo a la presente Ley las ideas y principios en los que se basan cualquiera de los elementos de un programa de ordenador incluidos los que sirven de fundamento a sus interfaces.»

Inscripción en el Registro de la Propiedad Intelectual pagina Web

Entre las novedades que presenta el nuevo Reglamento de propiedad intelectual, que viene a sustituir al 733/1993, figura la posibilidad de la inscripción en el Registro de páginas web y obras multimedia como tales, y no como una conjunción de elementos separados, susceptibles cada uno de ellos de ser encuadrados dentro de una categoría de las establecidas en los artículos 10, 12 y 13 del Texto Refundido de la Ley de Propiedad Intelectual de 1996, (en adelante TRLPI) y por tanto objeto de registro separado.

En efecto, el Real Decreto 733/1993, en su artículo 7, ordenaba la documentación y los soportes de información inscritos en el Registro en Secciones, cada una de ellas correspondiente con un tipo de obra de las descritas en el TRLPI.

Así, por ejemplo, una página Web que contuviese texto y fotografías, sería inscrita de la siguiente manera:

  • El texto sería inscrito como obra literaria (art. 10.1.a TRLPI) en la Sección I del Registro (art. 7.2.a RD 733/1993)
  • Las fotografías, por su parte, serían inscritas como tales (art. 10.1.h TRLPI) en la Sección XI del Registro (art. 7.2.k RD 733/1993), aunque, eso sí, podían presentarse en la misma solicitud.
  • El código fuente, como programa de ordenador (arts. 95 y ss TRLIP).

Una página Web suele estar compuesta de elementos preexistentes y de nueva creación. Para el uso de los elementos preexistentes, es necesario pedir autorización a su titular. El problema se plantea respecto a los elementos originales o de nueva creación.

La página Web es una herramienta altamente dinámica de información y transmisión de contenidos, que explota precisamente la capacidad de incluir en un marco sencillo una gran cantidad de información accesible de diversas maneras.

La pluralidad de contenidos y la rápida capacidad de cambio de la información contenida en la página es precisamente una de las razones del éxito de Internet. Y sin embargo, la legislación sobre propiedad intelectual se ha visto incapaz hasta ahora de ofrecer un marco legal protector y serio de los derechos de propiedad intelectual sobre los contenidos de la página web.

originalauditores_5cLas normas de registro del Registro territorial de la Propiedad Intelectual de la Comunidad de Madrid, por ejemplo, dejan claro que en la protección de una página web, el objeto de protección por la legislación de propiedad intelectual son las distintas creaciones originales textuales, sonoras, de imágenes, o de cualquier otra clase, incorporadas a la página webRegistro Propiedad Intelectual Comunidad de Madrid , y que además, «la protección registral únicamente alcanzará, en su caso, a las creaciones cuyo ejemplar identificativo haya sido presentado con la solicitud de inscripción en el Registro, y no a las modificaciones que pudieran realizarse con posterioridad», lo que supone que, siendo una página web una herramienta esencialmente dinámica, en la que los contenidos pueden potencialmente cambiar casi cada día, debería registrarse cada uno de los contenidos cada vez que cambia, con lo que el registro se hace completamente imposible.

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Así pues, era absolutamente necesario establecer un marco legal apropiado e individualizado para las páginas Web, que parece ser que con el nuevo Reglamento van a tener mención separada, como un tipo de obra específico, y van a poder inscribirse como unidad en el Registro de la Propiedad Intelectual.

Lo que no especifica la nota de prensa, sin embargo, es lo respectivo a los cambios que puedan darse en la página web, otro problema sin duda importante, y tanto o más engorroso que el registro separado de las creaciones que la conforman.

Ocupación ilegítima de nombre de dominio Web

Los nombres de dominio son fundamentales para las empresas, tanto grandes como pequeñas, puesto que les permiten reducir gastos publicitarios y disponer de una presencia «virtual» en el mercado para complementar las tiendas de las que dispongan en el mundo real, o incluso dejar de tener tiendas reales, dando así solución a sus problemas burocráticos (permisos administrativos, rentas, etc.).

El que registra un nombre de dominio pasa a ser su titular exclusivo y cada vez que alguien introduzca ese nombre de dominio en un navegador de Internet llegará automáticamente a ese sitio Web -www.auditoreslopd.com -. Esta característica única de los nombres de dominio hace que sea imposible copiarlos. Otro aspecto destacado de los nombres de dominio es su duración ilimitada. Al igual que sucede con las marcas, uno sigue siendo titular del nombre de dominio mientras pague la tasa de renovación o mantenimiento.

La ciberocupación del dominio

Con el auge de Internet, el carácter único del sistema de nombres de dominio dio lugar a luchas relacionadas con la adquisición de nombres de dominio genéricos y famosos. Algunas personas ingeniosas registraron nombres de dominio genéricos y los vendieron después a cambio de grandes cantidades de dinero, como sucedió con loans.com, vendido por 3 millones de dólares; business.com, vendido por 7,5 millones
de dólares; y wireless.com vendido por 15 millones de dólares. Se trata de casos excepcionales, puesto que la mayoría de los buenos nombres de dominio suelen venderse por cantidades mucho menores, que raras veces superan algunos miles de dólares.

Si una marca comercial o una marca de servicios se ve sometida a la ciberocupación, existe un sencillo procedimiento en línea en virtud del cual un experto independiente
puede decidir si el nombre de dominio ha de ser devuelto al titular de la marca. Se pide a los registradores de TLD de la jurisdicción pertinente que acaten la decisión. En general, el titular de la marca debe demostrar los siguiente puntos para interponer una demanda:

  • Que el nombre de dominio es idéntico o similar, al punto de crear confusión, a la marca en cuestión.
  • Que el titular de la marca tiene un derecho o interés legítimo respecto del nombre de dominio, y que el registrador del nombre de dominio no lo tiene.
  • Que el dominio ha sido registrado y usado de mala fe por el registrador.

En virtud de este procedimiento se han resuelto muchos casos de ciberocupación relativos a marcas y a nombres notoriamente conocidos, en particular, microsoft.org, juliaroberts.com, y sony.net (para ampliar información, sírvase consultar arbiter.wipo.int/domains/index-es). Este procedimiento se puede utilizar únicamente para los gTLD (niveles altos de dominios .com, .net) y para algunos ccTLD en relación con los cuales ciertos Estados han adoptado la Política Uniforme de la OMPI de Solución de Controversias en materia de Nombres de Dominio. Los demás países suelen disponer de procedimientos alternativos de solución de controversias. Para mayor información al respecto, véase ecommerce.wipo.int/databases/cctld/output. html.

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Información de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI)

 

 

Procedimiento: Carácter especulativo o abusivo

Uso abusivo o especulativo de dominios

El nombre de dominio «.es» ha sido registrado o utilizado de mala fe, cuando:

  • El Demandado haya registrado o adquirido el nombre de dominio «.es» fundamentalmente con el fin de vender, alquilar o ceder por cualquier título el registro del nombre de dominio «.es» al Demandante que posee Derechos Previos o a un competidor de éste, por un valor cierto que supera el coste documentado que esté relacionado directamente con el nombre de dominio; o
  • El Demandado haya registrado el nombre de dominio «.es» a fin de impedir que el poseedor de Derechos Previos utilice los mismos a través del nombre de dominio, siempre y cuando el Demandado haya desarrollado una actividad de esa índole; o
    El Demandado haya registrado el nombre de dominio «.es» fundamentalmente con el fin de perturbar la actividad comercial de un competidor; o
  • El Demandado, al utilizar el nombre de dominio «.es», ha intentado de manera intencionada atraer, con ánimo de lucro, usuarios de Internet a su página web o a cualquier otra, creando la posibilidad de que exista confusión con la identidad del Demandante en cuanto a la fuente, patrocinio, afiliación o promoción de su página web o de un producto o servicio que figure en su página web; o
  • El Demandado haya realizado actos similares a los anteriores en perjuicio del Demandante.
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Fuente RED.ES